En efecto: se trata de una variante más económica que el tradicional rebozador que muchas veces usan los fabricantes de pastas. A nivel de la granulometría hay que decir que es un producto pasante 100% por malla de 180 micrones, con lo cual estamos hablando de un rebozador extremadamente fino, que no obstante otorga una interesante estabilidad a los rellenos y absorbe importantes niveles de humedad al contacto con verduras, carnes y otros rellenos.
Aplicaciones: Al tratarse de una alternativa al rebozador tradicional para pastas, también puede emplearse en los productos más convencionales –como ser ravioles con distintos rellenos (verduras, jamón y queso, espinaca, pollo, etc.) y los tradicionales ñoquis- y también en otras líneas de pastas algo más sofisticadas –como puede ser el caso de los cappellettis de queso o carne, panzerottis de ricota, sorrentinos de pollo, queso, jamón o carne, etc. Y ciertamente también constituye una opción para líneas más económicas de empanadas o tartas.




